Butta: “La Liga de hoy es un mamarracho”


Hombre vital en la creación de la Liga Nacional, el ex dirigente de Echagüe reconoció que es tiempo de hacer cambios profundos en la estructura. Mostró su desacuerdo con la posibilidad de anular los descensos y dijo que aumentar la cantidad de equipos no será la solución. “Son los clubes los que tienen que tomar el mando. Hoy al mercado lo manejan los agentes y los jugadores”, dijo. En una extensa entrevista criticó fuertemente al presidente de la AdC y recordó a su amigo León Najnudel. A continuación publicamos en forma íntegra la entrevista de Butta con El Diario.

Mientras el campeonato empieza a definirse, el básquetbol argentino atraviesa por un presente por demás importante. Dirigentes de una decena de clubes vienen gestando diferentes reuniones en pos de presentar una propuesta con el objetivo de introducir cambios en la Liga Nacional.

Se trata de modificaciones interesantes como para debatir, las que se relacionan no sólo a la competencia, sino además a cuestiones estructurales. Dentro de este marco, se analiza la posibilidad de anular los descensos por algunas temporadas como así también aumentar la cantidad de equipos participantes. Desde ya, estos tópicos que se estudian generaron diferentes reacciones.

Orlando Chungo Butta levantó la mano y pidió la palabra. El ex dirigente de Echagüe tiene en su espalda el haber sido un hombre fundamental en la creación, gestación y puesta en escena de la Liga Nacional de básquetbol.

Es cierto que hace tiempo ya no lleva puesto el traje de directivo, no obstante su historia, sus conocimientos y su experiencia lo acreditan para hablar de la materia.

Butta pidió un té, se sentó y en el mano a mano con EL DIARIO volvió a mostrar su pasión por el básquet. Si bien no lo dice, siente un amor especial por la Liga Nacional. La quiere como su hijo, o como un pedazo de su cuerpo. En la charla mostró su enojó, cuestionó y dio su opinión.

-Hay una coincidencia absoluta en los diferentes ámbitos, que entienden que la Liga Nacional necesita cambios en forma inmediata. ¿Qué opinión te merece?

-Claro que se necesitan cambios. Desde su nacimiento la Liga mostró tener muchas virtudes. Una de sus grandes bondades fue la competencia. Sin embargo, los dirigentes en todo este tiempo lo único que hicieron fueron recortar esas virtudes con un formato de torneo que no es el que corresponde. Hoy se están dando cuenta que el certamen en disputa no es el correcto y la preocupación es lógica.

-¿Desde afuera ves una Liga Nacional poco atractiva?

-Por su puesto. Y los mismos dirigentes lo saben. Para hacer competencias atractivas tenés que tener torneos parejos. Parejos para los que pelean arriba y para los que pelean abajo. Cuando la paridad perdura en el tiempo, más atractiva se hace la competencia. En los anteriores campeonatos se jugaban todos contra todos los 16 equipos, después los mejores iban a la A1 y el resto a la A2. ¿Qué significaba eso?. Los de abajo, el tener una lucha pareja entre sí, también los hacía crecer. Toda esa filosofía de competencia se rompió con esto de la zona Norte y zona Sur para después jugar todos contra todos. Una pavada. La Liga así se hace larga y aburrida.

-¿Apostás a volver al formato de antes?

-La Liga de hoy es un mamarracho. La gente se cansa de tantos partidos que no sirven para nada. Se dio cuenta que la primera fase no sirve para nada. Sería un éxito si jugarían dos torneos cortos, todos contra todos y playoffs. El primero arrancás en agosto y terminás en diciembre, y el segundo lo hacés de enero hasta mayo. Con este sistema hacés tres sistemas de playoffs, porque a los dos de los torneos cortos le sumás los playoffs final, los que definirían al campeón de la temporada y los dos del descenso. Esas definiciones se armarían según el puntaje alcanzado tras los dos campeonatos. Los cuatros mejores por el título, los cuatros peores por el descenso.

-¿Pensás que la actual es una Liga para pocos?

-Claro. Seamos honestos, los que realmente pelean por el campeonato son tres o cuatro, el resto juega por no descender. Ahora me entero que unas de las modificaciones que se estudian es sacar los descensos. Es una estupidez. Si le sacas los descensos van a jugar por jugar. ¿Y qué sentido va a tener el campeonato?.

-Coincidís con los dirigentes que cambios se deben aplicar, el tema es qué cambios quieren implementar.

-Exacto. Está bien que se junten, pero hay cosas que no las entiendo. Dicen que faltan jugadores nacionales, entonces lo justificaron agregando tres extranjeros por equipos. Ahora quieren llevar la Liga de 16 a 20 equipos. Esto es como tener a un tipo con neumonía y mandarlo a caminar de noche cuando va a caer una helada. Para mí todo esto pasa porque los clubes están cansados de poner plata. Y es lógico. Acá debería jugarse con dos extranjeros, ocho nacionales y después juveniles. Y si la idea es darle minutos a los pibes, bueno, que sea con dos extranjeros, seis mayores y cuatro juveniles.

-Con 20 equipos al formato no lo ves como una alternativa viable.

-No, para nada. Con 20 equipos en competencia veo a los agentes y a los jugadores frotándose las manos. Para ellos es mejor y para los clubes va ser peor. El cambio debe ser otro, no el que están planeando. La sustentabilidad arranca a partir de tener una buena competencia. El otro día miraba un partido por televisión y había ocho extranjeros en cancha. Eran los tres extranjeros que contrataron más dos nacionalizados. Había más extranjeros que nacionales. Yo no lo podía creer. La Liga no se inventó para eso.

-Uno de los fundamentos por el cual quieren sacar los descensos es para descomprimir presiones en equipos de Liga A y darle la chances a los del TNA para que se amolden a las exigencias de una Liga superior.

-Lo del TNA también es un mamarracho. El torneo debería jugarse igual que la Liga A, no puede ser distinto. El TNA debe ser la preparación de un club que pretende llegar a la categoría superior. Para eso se creó. Pero ahora está todo al revés.

LA ALTERNATIVA

-Actualmente no hay dudas de que los clubes perdieron poder y terreno, y que ya no tienen las riendas en sus manos.

-Para recuperarlas se deben contar con reglas bien claras, las que probablemente puedan generar conflictos. Pero de una vez por todas son los clubes los que tienen que tomar el mando. Hoy al mercado lo manejan los agentes y los jugadores. A esto ningún dirigente lo va a decir porque lo peor que podes hacer es pelearte con un agente. Te peleas con uno de ellos y te quedas sin jugadores. Tras que no hay te vas a pelear con un agente.

-¿Dónde ves una puerta de salida para esta situación?

-Los contratos con los jugadores mayores debe ser mínimo de dos o tres temporadas y en los juveniles por cinco años. Cuanto más tiempo hay en una relación club-jugador la incidencia de los agentes empieza a desaparecer. Es ahí donde los clubes van a recuperar el poder. Hoy es todo al revés. El patrimonio de los clubes deben ser los jugadores. ¿Cómo crees que con Echagüe zafamos del plan Austral allá por el ’86?. Porque teníamos contrato por algunos años con Aníbal Sánchez y Sebastián Uranga. Nos salvamos porque vendimos a los dos. Casi me muero cuando tuvimos que venderlos, pero no nos quedó otra.

-¿Los contratos largos son la única manera de generar identificación entre el jugador y el club?

-Hoy sí. Aparte, los contratos deberían regirse por las estadísticas. En España Nito Michel tenía un contrato de un millón de dólares. Pero no era fijo, se regulaba por sus estadísticas. Según los promedios de minutos en cancha y su rendimiento. Si las estadísticas no eran buenas a vos te bajaban tus ganancias. Eso se puede implementar acá: contratos por algunos años y con ganancias que van de acuerdo a las estadísticas.

-Fuiste muy amigo de León Najnudel. ¿Si estuviera presente qué creés que diría?

-Se estaría peleando con todo el mundo. León era un tipo por demás dadivoso, siempre pensando para el conjunto. Te voy a contar una anécdota. León se había hecho amigo de un piloto de avión que cada tanto viaja a los Estados Unidos. El tipo se iba los lunes y regresaba los viernes. León le daba pilas de casette para que le traiga partidos de la NBA. Acá no se veía nunca la NBA. León no iba a la casa a mirar los partidos. Los sábados a las 9 de la mañana en Ateba (NdR. Asociación Técnicos de Básquet) ponía los partidos. Hasta las 6 de la tarde miraba los videos con entrenadores, jugadores y dirigentes. León siempre decía, yo quiero ser el mejor entre los mejores. Si yo veo solo los partidos voy aprender pero a su vez no me va a servir. Él mostraba los partidos para que todos crezcan. Ese ejemplo de León debe ser así también en este momento.

La Reunión, A 30 Años

El próximo 30 de abril se cumplirán 30 años de una reunión clave para la puesta en marcha de a Liga Nacional. Aquel paso importante se denominó la “Declaración de Paraná”. Por aquel entonces, una veintena de entidades se reunieron para modificar y reestructurar el básquet argentino.

-¿Te acordás de esa reunión?

-Claro que me cuerdo. Fue en el Círculo de Escribanos. Yo tenía 35 años y estaba de Secretario de la Federación de Básquet de Entre Ríos. Najnudel quería hacer una Liga por fuera de la CABB porque decía que no le daban bola (sic). Le dije que por afuera era imposible, entonces le propuse hacerla desde adentro pero patrocinada por la Federación de Entre Ríos. Fue así que la organicé en Paraná. Fue una reunión espectacular.

-Para vos la Liga también fue un gran desafío.

-Mirá, Najnudel tenía todo bien ideado, pero él no escribía nada. El proyecto de la Liga lo empecé a escribir yo en manuscrito con Horacio Seguí. Fue un fin de semana largo que nos encerramos en mi Quinta y escribimos todo el proyecto. Horacio creo que tiene todos los manuscritos escrito por mí.

-Decime algo de Najnudel.

-Con León nos hicimos muy amigos, pero también nos peleamos. Estuvimos seis meses sin hablarnos. Me enojé porque una vez me fui de vacaciones y me lo llevó a Ferro a (Ernesto) Nito Michel. Cuando volví y me enteré lo quería matar. A Nito lo fui a buscar a Ferro y me lo traje. Quedé muy enojado con León. Un día en una cancha lo veo entrar y por atrás en el oído me dice: “Yo con mi hermano me distancio, pero las peleas no son a muertes”. Ahí volvimos a charlar.

-¿Cuánto te golpeó su muerte?

-Muchísimo. Un día fui a visitarlo, fue en su última etapa como técnico de Ferro. Se me a cercó y me dijo, “vení, te voy a presentar un futuro NBA”. ¿A quién me presentó?. A Luisito Scola, que en ese entonces tenía 15 años. León fue un verdadero apasionado del básquet. Un adelantado. Él siempre decía que el jugador argentino era el mejor del mundo. Lo que más me dolió es que Argentina ganó los Juegos Olímpicos y fue subcampeón del mundo y él no pudo ver los resultados. Fue una injusticia su muerte.

EL PASADO Y EL PRESENTE

El 30 de abril del 83 hubo una reunión histórica en Paraná para la creación de la Liga. ¿Creés que la reunión del otro día también puede tener un punto de inflexión para nuestra Liga?

-Sí se reunieron para sacar los descensos y que sean 20 los equipos, esa reunión es la sepultura de la Liga. Así como aquella del 83 fue la fundacional, la del otro día puede ser la de la cruz.

-¿Te parece que es así?

-El diagnóstico está claro. El remedio que le quieren dar no es el correcto. Acá faltan jugadores, hay problemas económicos, la Liga perdió atractivo y no hay identificación entre un jugador y un club. Si se quejan de que faltan jugadores porqué van agregar más equipos. Lo atractivo lo generás con más playoffs. Y la identificación de los jugadores con el club lo conseguís con contratos largos, lo que también servirá a los clubes recuperar el poder.

-Igualmente todo se está analizando.

- Está bien, pero que no se equivoquen. La NBA es una competencia cerrada y siempre juegan los mismos. La nuestra es una Liga abierta porque los equipos suben y bajan. Yo les preguntaría a los dirigentes si saben cuál es el sistema entre una Liga cerrada y una abierta para nivelar las competencias. Nosotros la nivelamos con los descensos y ascensos, y la NBA lo hace con el Draft. Ellos no tienen descensos. Entonces los que salen últimos son los que primeros eligen en el draft de jugadores. Todo eso está estudiado. No es así porque sí.

Fuente: El Diario de Paraná

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