Ríos de fuego



El escolta metió 17 puntos en el tercer cuarto y ayudó a Quilmes a destrabar un partido complicado ante Tomás de Rocamora. El nicoleño, que venía apagado, se encendió y logró ser determinante para que el “Tricolor” festeje en el Once Unidos. Imágenes

Un tremendo tercer cuarto de Maximiliano Ríos destrabó un partido que venía complicado para Quilmes. El escolta nicoleño, que estaba apagado, anotó 17 puntos y allí el local quebró al luchador Tomás de Rocamora. En el último, no hubo resistencia visitante y el conjunto de Leandro Ramella terminó divirtiéndose ante su gente. Por la cuarta fecha de la segunda fase del TNA, el elenco marplatense triunfó 84 a 72 en Once Unidos.

El inicio fue gol a gol. El alto porcentaje de ambos hizo entretenido el trámite. Pero en la segunda mitad del primer parcial, Quilmes se apagó. La defensa rival lo controló mejor, cosa que no pudo hacer el “Cervecero” y por eso debió remar de atrás.
Primero estuvo intratable Bergel (8) y luego tomó la posta Domínguez (9).
En el elenco de Ramella, que lució descoordinado para intentar detener a Rocamora, sobresalieron Maciel con 10 y Essengue con 6.

En el segundo cuarto, llegó el momento de las rotaciones y allí empezó mejor Quilmes. Con Gallizzi, Vildoza y Rodríguez, mejoró atrás y pudo correr, para retomar la delantera a los 5´ (27 a 24). Los relevos empezaron dominando a los rivales. Amden metió muchos cambios juntos y la estructura se resintió. Porque de los titulares, solamente quedó White, que pecó de individualista. En su mejor pasaje del primer tiempo, el local pudo alejarse 31 a 26. Rocamora ya no atacó tan fluido, Eseverri aseguró el rebote (4) y en ofensiva, el elenco de Ramella repartió el poco goleo.
Pero, el visitante empezó a resurgir. El técnico fue haciendo regresar a los titulares, Domínguez (14) le ganó el duelo a Rodríguez en la pintura y mantuvo a su equipo bien cerca (35 a 34) al sonar la chicharra final.

Quilmes no jugó un buen segundo cuarto a pesar de irse arriba. Pareció que, ajustando un poco algunas cuestiones podría haber quebrado a un rival que mostró poco. Pero la conducción de Vildoza no fue acertada y el goleador Ríos no encontró porcentajes ni puntos (1/6 en tiros de cancha). Ese segmento se lo quedó por 14 a 10, aunque el sabor fue agridulce.

Un 6 a 0 visitante le dio la delantera por 40 a 35 en los primeros instantes del tercer cuarto. Quilmes lució desconocido y Rocamora se lo hizo pagar. Essengue falló todo, Ríos también y entonces la ofensiva se complicó. Amden mandó a defender zona, pero Eseverri metió un triple esperanzador. Y fue el comienzo del renacer del “Cervecero”. Empezó a defender agresivo, el “Goyo” fue el abanderado con tres recuperos, y Ríos buscó más corto ante la sequía en triples. Así, fue tomando confianza y metiendo puntos. Llegó a 9 con una bomba desde muy lejos, para que su equipo se alejara 51 a 47 y Amden parara el partido, a falta de 4´. Literalmente, se “encendió” el escolta nicoleño, y “clavó” 17 en un ratito y para todos los gustos, que le dieron al local una ventaja interesante de 8 (61 a 53) al finalizar esos 10 minutos.

El buen pasaje se extendió al segmento final. Allí Quilmes pudo disfrutar el partido. Recuperó balones, pudo correr y definir en contragolpe. Y con la tranquilidad del resultado a favor, Vildoza condujo mejor y asistió con calidad (70 a 57 a falta de 6´). Para recordar, una faja para Rodríguez que terminó con doble y falta (74 a 61).
Rocamora no tuvo más. Nadie apareció como antes para resistir, entonces el “Tricolor” terminó floreándose, para volver a celebrar en Once Unidos.

Síntesis

Quilmes (84): Cristian Cadillac 2, Lucas Ortíz 3, Gregorio Eseverri 11, Maximiliano Maciel 16, Gastón Essengue 7 (FI) Maximiliano Ríos 22, Tayavek Gallizi 2, Andrés Rodríguez 12, Lucas Vildoza 5, Facundo Grutzky 4. DT Leandro Ramella

Tomás de Rocamora (72): Pablo Jaworski 3, Juan Carlos Bergel 11, Eduardo Calvelli 16, Albert White 9 y Emilio Dominguez 23 (FI) Agustín Richard 5, Jeremías Acosta 5, Gonzalo Santos 0, Matías Novelo 0. DT Martín Amden

Parciales: 21-24, 35-34, 61-53
Árbitros: Sánchez y Reyes
Estadio Once Unido

Fuente: Bernardo Rolón (El Atlántico)

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