Olímpico: derecho a réplica


La Comisión Directiva del Negro de La Banda envió un comunicado dando explicaciones sobre los incidentes que denuncia el club San Martín, sucedidos en la jornada previa al quinto partido de la serie.

Comunicado:

“Ante la insistencia de la dirigencia de San Martín de Corrientes de querer instalar en la agenda mediática supuestos episodios de violencia generados por simpatizantes de nuestra institución, nos vemos en la obligación de dar a conocer cómo sucedieron realmente los hechos.

A la delegación de San Martín se le sugirió que dejara el micro al frente del acceso principal del club por calle Ameghino, o bien a resguardo en la Seccional 14, a unas cuadras del lugar. No se hizo caso y se decidió estacionar sobre la arteria colateral Sarmiento (no es usada jamás por las delegaciones visitantes) obligando a los jugadores a desplazarse caminando unos 300 metros hasta el ingreso al club. En ese momento pasaba por el lugar un grupo de personas que al percatarse de que se trataba del ómnibus de San Martín comenzó a cantar en alusión al juego del día después. Mientras se alejaban tiraron una piedra que impactó en el coche. De inmediato se bajaron los choferes y respondieron arrojando elementos contundentes.

Hay que aclarar que no hubo, en ningún momento, enfrentamiento cara a cara, tirando por tierra la versión del cigarrillo apagado en el rostro de uno de los choferes del micro.

A propósito de esto queremos remarcar que en la denuncia radicada en sede policial no hay ninguna referencia a este último hecho que se comenta.

Debemos remarcar que a solicitud de la dirigencia de nuestra institución, precisamente para garantizar el normal desarrollo del juego e integridad de la delegación correntina y sus simpatizantes, se reforzaron los controles de seguridad, habiéndose llevado a cabo el evento deportivo sin inconveniente de ninguna naturaleza ni para los jugadores visitantes ni para los jueces o personas allegadas; resultando una verdadera fiesta deportiva como la que se acostumbra a vivir en nuestro estadio.

Petardos

En relación con los petardos arrojados dentro del estadio cuando el jugador García Morales salía de uno de los baños, hay que aclarar que los sanitarios se encuentran ubicados en el sector más cercano a calle Chacabuco, sin llegar a dar hacia el exterior. Como este acceso al estadio estaba cerrado para evitar precisamente el ingreso de extraños, y adentro no había nadie ajeno a la delegación de San Martín, se vuelve prácticamente imposible sostener esta versión de los hechos.

Queremos agregar que los dirigentes de Olímpico que nos encontrábamos cenando en el restaurant del club fuimos los primeros en alertar a la policía.

También queremos decir que se trabajó para garantizarles a nuestros visitantes todas las garantías necesarias, tanto en el hotel como dentro de nuestro club.

Por otra parte nos llama poderosamente la atención la desmedida reacción de algunos dirigentes de San Martín cuando ampararon con su inacción la agresión en Corrientes al jugador Pablo Moldú que recibió el impacto en el cuello de un elemento contundente arrojado por hinchas de ese club. Estos mismos inadaptados no dejaban arrancar al colectivo que trasladó a hinchas de Olímpico con una lluvia de piedras que impactó sobre el coche y que por esas cosas del destino no hubo que lamentar víctimas fatales.

Tampoco los dirigentes de San Martín levantaron voces para reprochar el accionar cuasi delictivo del jugador Lucas Victoriano cuando no dejaba ingresar a los vestuarios a los jugadores de Olímpico para que fueran agredidos por la gente.

Hay que destacar también que esta misma dirigencia que hoy se rasga las vestiduras y reclama sanciones ejemplificadoras para nuestra institución intentado disimular el fracaso de su oneroso proyecto deportivo, no se preocupó por brindarle la atención mínima al jugador Albert Jackson cuando se rompió los ligamentos en el segundo partido disputado en Corrientes. Se tuvo que esperar 50 minutos que llegara una ambulancia para después prácticamente abandonar al jugador en una clínica que, para peor, no tenía convenio con el equipo anfitrión.

Si no hubiera sido por las gestiones del señor Lanari, presidente de Regatas Corrientes para disponer el traslado del jugador a un centro asistencial de primer nivel y brindar todo lo necesario para que fuera atendido como corresponde, todavía estaríamos dando vueltas en Corrientes.

Sin embargo, la dirigencia del club Ciclista Olímpico jamás publicó nada ni solicitó sanción para el Club San Martín de Corrientes, en el entendimiento que todos los dirigentes amantes del básquetbol estamos decididamente en contra de cualquier acto por acción u omisión que implique violencia en el deporte, instando a nuestros pares de club correntino dejen de lado esta actitud difamatoria hacia nuestra institución -falseando la realidad de los hechos- que se parece más a una pretendida justificación por la pérdida de categoría padecida legítimamente dentro del campo de juego, que a una necesidad de mejorar la calidad de nuestro básquet.

Comisión Directiva del Club Olímpico La Banda”

Fuente: Somos Deporte

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