Ramella: "Tenemos que armar la serie de atrás hacia adelante"


Asegura que vive la espera con tranquilidad, bajando la tensión de la serie frente a Obras Sanitarias y enfocándose en la nueva historia que comenzará hoy ante Gimnasia. El entrenador de Quilmes, Leandro Ramella, también garantiza una presencia importante: "(Federico) Marín está bien. Intentaremos que juegue para ponerlo en ritmo porque seguro que lo vamos a necesitar durante la serie", le aseguró a LA CAPITAL desde Comodoro Rivadavia.

-¿Contra qué tipo de rival se van a a encontrar en esta final de Conferencia?

-Gimnasia me parece que juega bien, muy bien. Es un equipo prolijo, con mucha disciplina y nosotros tenemos que tratar de romper eso.

-¿Cuál es la receta?

-Ante todo, defender. Tienen mucho gol. Es un equipo corto pero con muchísimo gol. Por eso están acá. A nosotros nos costó mucho enfrentarlos durante toda la temporada y sólo les ganamos uno de los cuatro partidos. El destino del juego, para nosotros, va a pasar mucho por la defensa, por generar un escenario de tanteador bajo. Tenemos que armar la serie de atrás hacia adelante porque si vamos a cambiar pelota por pelota en ataque, llevamos las de perder.

-Ellos también pueden pensar que por algo Quilmes está en esta instancia...

-Seguro. Creo que nosotros también somos merecedores de estar acá. Tenemos que intentar hacer las cosas bien y cometer pocos errores.

-Entre los objetivos trazados al principio de la temporada, ¿se planteaban poder llegar tan lejos?

-Es cierto que el equipo tuvo altibajos. Eso es verdad. Pero siempre peleamos entre los ocho mejores de la Liga. Todo el año. No clasificamos al Súper 8 por goal average y por esa misma situación no quedamos entre los cuatro primeros del Sur al terminar la fase regular. Nuestro cierre de la temporada no había sido tan malo en juego como se dio en los resultados. Perdimos siete partidos en la última pelota o en suplementario. Ahora, en los play-offs, esos juegos en vez de perderlos, los ganamos. No éramos ni tan desastrosos antes ni somos tan fenómenos ahora.

-¿Pasaba por una cuestión mental? Sobre todo en los alargues parecía que no podían ganar y ahora todo se dio vuelta...

-Es muy difícil de decir. El rival también juega. Con sus aciertos y sus errores. Obvio que es un tema mental. El tiro libre también es mental y fallamos algunos importantes. Para el rival también es un tema mental. Nosotros tuvimos un poco de suerte en el desenlace, pero también hicimos lo que teníamos que hacer para capitalizar esa suerte.

-¿Las horas previas a estas finales se viven más intensamente, con más ansiedad?

-Hasta ahora, de la misma forma en que enfrentamos las series anteriores de play-offs, con tranquilidad. Ayer -por el martes- tratamos de descansar y despejarnos de la cabeza, salvo Mariano Rodríguez (su asistente), que estuvo preparando el scouting y las estadísticas. Para mí, al menos, es lo mismo. Me siento en play-offs, donde un día festejas, al otro te amargás y estás pensando todo el tiempo en el próximo partido.

-¿Fue la mejor serie de play-off que te tocó vivir desde adentro?

-Sentí que la serie fue muy pareja. No hubo claves tan determinantes. Cualquiera de los dos podía haber pasado. Fue una definición muy cerrada, por detalles. Lo que mejor hicimos fue estar todo el tiempo compitiendo y luchando. Y cuando tuvimos las oportunidades, las aprovechamos. Cuando estás adentro, es más difícil darse cuenta del entorno. Recién cuando terminó la serie notamos que desde afuera se vivió con muchísima intensidad y emotividad. La disfrutamos, pero cuando estás en el día a día, es como que estás un poco ajeno a todo el contexto.

-La gente les hizo un aguante espectacular...

-Sí, enorme. Pero el público de Quilmes es así. Ya lo sabemos. Nosotros tuvimos vaivenes pero el equipo generó una ilusión en su gente. Porque nunca se rindió y porque dejaba la sensación de que podía. Acaso con expectativas muy altas para lo que pensábamos al inicio de la temporada. Generamos mucha ilusión y nos salió bien. A veces se genera mucho y no se concreta y entonces aparece la decepción.

-No son pocos los que hablan de un grupo espectacular y una identificación con la camiseta como claves de este presente. ¿Cómo lo ves?

-Veo muchos profesionales en esto de jugar al básquet. No sé si un súper grupo o hay una convivencia extraordinaria. Sabemos que estamos en esta final por una pelota, ni más ni menos. Y también que, si bien puede sentir un poco más la camiseta porque jugó en inferiores y volvió al club, (Luis) Cequeira ha dejado la vida en todos los equipos en que jugó. Y (Maximiliano) Macial está claro que es parte del club, pero en todos lados ha jugado con la misma entrega. Y tenemos dos extranjeros que son raros. Tienen un compromiso extra que nos da un plus. Tiene ganas, actitud y les gustan este tipo de partidos.

Fuente: La Capital

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