Vecchio: "No veo un recambio con mucho futuro a alto nivel de competencia"”


El ex DT del equipo nacional sostuvo que mira con inquietud que pasará después del Mundial de España con el máximo representativo del país. Sostuvo que hay riqueza técnica pero los jóvenes perdieron la cultura del trabajo y del esfuerzo.

Desde el 30 de agosto, Argentina disputará el Mundial de básquet en España. Pese a la incertidumbre sobre la participación de Emanuel Ginóbili, se generó una enorme expectativa para ver en acción al plantel que será conducido nuevamente por Julio Lamas.

Guillermo Vecchio fue el entrenador que puso en marcha el proyecto en las selecciones nacionales (1989 - 1996) que más tarde triunfó y fue reconocida como la Generación Dorada que tendrá su última función en suelo español. “Este equipo va a estar bien, el problema es después del Mundial”, sostuvo el DT bonaerense durante su visita a Corrientes. “El equipo se conoce, tiene mucho talento. El técnico conoce al grupo, por lo tanto no hay nada que me haga pensar que Argentina no pueda estar entre los ocho mejores”.

Sin embargo, el DT se plantea una duda pensando en el futuro. “Lo que me preocupa es después del torneo. No veo un recambio con mucho futuro a alto nivel de competencia”. Para explicar esta afirmación sostuvo: “el país perdió mucho la cultura del trabajo y del esfuerzo, eso se refleja en todos los sectores incluido el básquet. Estuve 14 años fuera del país y eso se nota claramente. Las nuevas generaciones deberían preocuparse por trabajar más fuerte en el día a día”.

Evitó individualizar culpables. “Todos somos responsables, desde los dirigentes y entrenadores hasta los jugadores y todos los que rodean al deporte. No es un problema del básquetbol, es de toda la sociedad. La nueva generación tiene todo más fácil y se perdió mucho la cultura del esfuerzo. Potencial técnico hay, la cuestión pasa por otro lado”.

Si bien los tiempos cambian, hay cosas que deberían mantenerse. Vecchio recordó lo que fue el inicio de la preparación de la selección que quedará en la historia como la “Generación Dorada” (por el Oro Olímpico logrado en Atenas 2004). “Los muchachos que arrancaron esta etapa inolvidable para el básquet argentino, izaban la bandera a las 6 de la mañana en el Cenard. Cortaban el pasto de la pista de atletismo. Hoy le decís a alguien para entrenar a las 6 de la mañana y te mira con una cara rara como si fueras de otro planeta. Imaginate, esto no se puede negociar”.
“Otra cosa que me causa gracia y no porque esté del todo mal, pero antes se podía hablar con algún chico y hoy lo primero que te dicen es: “hable con mi agente”. Son épocas con cambios comprensibles, todos nos debemos adecuar pero sin dudas que debemos bajar los decibeles para poder mejorar el rendimiento y ya no ser una generación dorada sino una de platino”.

Fuente: El Litoral

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