Gerbaudo “No hay que acostumbrarse a perder”



Gerbaudo apuesta a que 9 de Julio saldrá de este mal momento con mucho trabajo. “Cuando no ganás, no ganas... la confianza baja y te mata. No confiás ni en el que tenés al lado”, dijo.

Cuando las cosas no salen, la confianza y el optimismo son pilares fundamentales para pasar el mal trago y edificar una sólida base desde donde despegar. A esto lo entienden quienes no desesperan, y uno de ésos es Diego Gerbaudo. El armador de 9 de Julio, si bien se preocupa por el mal momento por el que atraviesa el Patriota (siete derrotas seguidas y es último de la dura Zona Sur), tiene la convicción de que todo cambiará.

“La verdad que estamos viviendo un momento muy duro, pero viene la parte más linda de la Liga, que es la segunda fase. Y ahí, ganando un par de partidos, podremos revertir este presente. Pero para eso somos concientes de que tendremos que trabajar duro y aprovechar los dos juegos importantes que se nos vienen por delante (Boca y Obras). Debemos sumar en confianza”, le dijo a PODIO el base del elenco de Río Tercero.
-Confianza... ¿es ése el problema?

-Hay muchas cosas. Cuando no conocés la victoria por mucho tiempo, pasa esto. No ganás, no ganás, no ganás... la confianza baja y te mata. No confiás ni en el que tenés al lado. El gran tema es que no hay que acostumbrarse a perder.

En alusión a los problemas internos que fueron de público conocimiento, Gerbaudo fue duro al afirmar: “La verdad que no llegó ni a discusión. Son cosas que pasan en todo partido cuando las cosas no salen. Hay gente que se encargó de agrandarlo demasiado. Vienen, te estrechan la mano y después te pagan con esto. Igual sabemos que esto es folklore. Hay gente mala y gente buena, como en todo”.

- El primer fusible de este mal momento fue Cowan.

- Lamentablemente a “Jaz” lo cambiaron. Es una lástima. Sabemos que ellos deben mejorar, pero los nacionales también, porque nos tienen que seguir a nosotros, que somos quienes deben sostener a “9” donde corresponde.

-¿Vos cómo estás?

-Estaba muy bien antes de empezar. Pero justo caí en una lesión, después un virus me tiró cinco días a la cama y me debilité un poco. Voy empezando a estar un poco mejor, y me alegra porque sé que tengo mucho para darle al equipo.

Fuente La Mañana

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