Oberto aseguró que jugar en Atenas será difícil

Entre risas, al final del entrenamiento en Atenas, Fabricio Oberto reconoció que se sintió como si estuviese dando una prueba: observado, mirado atentamente, seguido de cerca por todos. Pero era lógico. Súper lógico.

Para muchos de sus nuevos “compañeros”, incluidos unos cuantos jugadores con varios años de Liga, era la primera chance de estar de tú a tú con uno de esos basquetbolistas idolatrados, a veces casi inalcanzables, que hicieron historia en la selección argentina (oro olímpico en Atenas, por ejemplo), en la NBA (campeón con los Spurs) y en Europa (múltiples títulos en varios clubes). ¡Y lo tenían ahí: marcándolos, fajándose, “comiéndose” una cortina! Disfrutándolo de mil maneras.

Todo ese revuelo adentro del “Poli” Carlos Cerutti –además del enjambre de micrófonos, camaritas, filmadoras y grabadores que lo esperaban afuera del rectángulo de juego– generó Oberto, el pivot cordobés que comenzó a practicar junto con el plantel de Atenas, el club que lo lanzó a la fama y con el cual se moverá para mantenerse en forma de cara a su gran objetivo de 2012: ser parte de los Juegos Olímpicos de Londres.

Aunque los hinchas de ilusionen con volver a verlo vestido oficialmente de verde en la Liga Nacional –y él siga sin analizar a fondo las ofertas del exterior, sean de Europa o de la NBA–, Fabricio evita jugarse, navega entre palabras cuidadas y dice que sólo está enfocado en entrenarse. Por ahora, entonces, nada de nada: a juzgar por lo que dijo ayer, y aun cuando en el club sueñen con que se incorpore, en sus planes no figura la competencia. Por ahora, sólo practicar. Nada más que eso.

¿Qué le decís al hincha de Atenas que se ilusiona con verte jugar?, le preguntaron "Que esta temporada está difícil porque tengo situaciones personales mías que tengo mejorar para llegar bien. No estoy esperando ofertas ni todos los culebrones que se dicen por ahí", respondió.

-¿Tenés que jugar sí o sí para llegar a Londres?
-No, tengo que estar en forma. Después eso dependerá del entrenador.

No se mueve de Córdoba

Con una sonrisa en cada respuesta –se lo notó disfrutar en la cancha–, Oberto insistió con que no se pone plazos y que “de momento” (una muletilla que usa desde su paso por España) no tiene pensado competir oficialmente. “En la charla que tuvimos con Julio Lamas (el DT de la selección) me dijo que estaba pulgar arriba para que comenzara a moverme con un equipo. Y es lo que comencé a hacer. Él va a seguir mucho el avance, inclusive más porque acá está ‘el Che’ (García, técnico de Atenas). Hoy por hoy, la idea entrenar. La prioridad es ponerme bien. Después se verá”, dijo.

–¿Te ponés plazos para decidirte si vas a jugar oficialmente?
–Hoy no he considerado jugar en Atenas, en Obras ni en otro equipo. Quiero estar en forma. Quiero entrenar. No sé en qué tiempo va a ser, pero por razones personales me estoy tomando ese tiempo.

–¿Estos temas personales hacen que no puedas moverte de Córdoba?
–Hoy por hoy sí.

–¿No te moverías de Córdoba por ninguna oferta?
–He tenido y he rechazado… O no se ha llegado a concretar, porque en realidad no rechacé. Por ahí vende mucho más decir que antes de subir al avión le hablé al Real Madrid y los dejé plantado. Pero no es así.

–Entonces, en el corto plazo no te movés de Córdoba.
–No me muevo de Córdoba y de momento lo más importante es estar entrenando.

–¿Hablaste con “Manu” Ginóbili, Luis Scola o algún compañero de selección?
–Sí. Están contentos de que comienzo a moverme. Entrenar con un equipo te evita lesiones y un montón de cosas.

–¿Y te “pinchan” para que juegues?
–No. Tenemos muchísimo respeto por las decisiones que toma cada uno.

La práctica

Seguido desde la platea por el entrenador Marcelo Vivas –con quien lleva a cabo su plan físico–, Fabricio realizó toda la práctica. Luego de la entrada en calor y la elongación, jugó media cancha con los “suplentes” contra el equipo titular de los últimos partidos, se fajó lindo con Jaime Lloreda y mostró su gran lectura de juego.

Además, se lo vio muy predispuesto: charló e hizo chistes con los extranjeros y aconsejó varias veces a los más jóvenes. Después jugó otro 5 contra 5, esta vez en toda la cancha, donde exhibió su clásico movimiento de piernas de espaldas al aro, y su facilidad para generar espacios y pasar la bola.

Así transcurrió el “Día 1” en la nueva etapa de Fabricio. Sólo él sabe cómo sigue la historia.

Fuente: Mundo D

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