Las vitrinas están completas

Peñarol perdió pero igual ganó la Copa Argentina. Después de cuatro frustraciones consecutivas, el equipo marplatense festejó el título pese a caer con La Unión de Formosa, por 92 a 90.

Esta vez se le dio, a pesar de todo. De la desilusión por haber sido despojado de la sede que debió haber obtenido. De las desazones anteriores. Y por supuesto, de la derrota de anoche ante La Unión de Formosa. Sin embargo, a Peñarol igual le alcanzó y, por fin, pudo alzar el trofeo que le faltaba, el de la Copa Argentina de básquetbol.

¡Y cómo son las cosas! El año pasado, en el Cuadrangular Final de Trelew, Peñarol le ganó en la última fecha a Quimsa, pero los santiagueños fueron los campeones. Ahora, el "milrayitas" perdió, pero fue el que terminó festejando. De la misma manera en que se consagró en la Liga de las Américas 2008, en Mexicali, cuando perdió en la última jornada ante Soles, pero de todas maneras obtuvo el cetro continental.

Peñarol fue el mejor equipo del certamen disputado en Santiago del Estero, aún luego de perder anoche 92 a 90 contra un muy buen equipo como el formoseño. Además, el cordobés Facundo Campazzo fue coronado como el MVP de la definición.

Arancó muy bien La Unión, con juego interior para abastecer a Gabriel Míkulas y Derrick Alston. Sin embargo, Peñarol se decidió a presionar sobre la pelota y complicó la lectura de juego de los bases rivales.

Y en ataque pagó con la misma moneda: profundizó el juego con Martín Leiva, el pivote respondió en forma notable, y con un triple de Leonardo Gutiérrez (¡cuándo no!) llegó a empatar en 22 sobre el cierre del primer cuarto.

Entonces se desató el vendaval "milrayitas". En apenas seis minutos del segundo cuarto, y con un contundente parcial de 28-4, pasó a ganar 50-26 (máxima ventaja). ¿Cómo lo hizo? Muy simple. Con una defensa asfixiante y solidaria y una velocidad y precisión poco frecuentes al correr el contraataque.

Pero lejos de darse por vencido, La Unión demostró que será un oponente para tener en cuenta en la temporada de Liga Nacional. A los formoseños no sólo les servía ganar, sino que tenían que hacerlo por más de 9 puntos.

Por eso salieron con otra imagen en el complemento. Decididos a asumir más riesgos.

La Unión amagó con acercarse, consiguió cerrar algo la brecha e incluso ganó el tercer cuarto. Pero de movida, al empezar el último capítulo, Peñarol se escapó otra vez y el 81-66 parecía sentenciar la historia antes de lo previsto.

Claro que de allí en adelante, el "milrayitas" hizo casi todo al revés. Y con un buen equipo adelante, eso no se puede hacer. Tal vez se confió demasiado, pero los formoseños se acercaron peligrosamente y, a pesar de un gran triple de Selem Safar, pasaron al frente. El último tiempo muerto de Sergio Hernández sirvió para aclarar el objetivo. No había que ganar el partido, pero sí el torneo. Y fue así. No se pudo obtener la victoria, pero sí festejar el campeonato.

Síntesis:

Peñarol 90: Rodriguez 3, Mata 6, Shipp 2, Gutierrez 14, Leiva 11, (FI) Campazzo 19, Diez 3, Lauria 5, Reinick 13, Safar 14, DT: Sergio Hernandez.

La Unión 82: Aguirre 15, Ferrini 8, Jackson 18, Mikulas 24, Alston 14, (FI) Pau 8, Zago 2, Barrios 3, Pérez 0. DT : Gabriel Piccato.

Arbitros: Estevez, Chiti y Rodrigo.
Estadio: Ciudad.

Crónica: Diario La Capital
Foto: Gentileza Diario El Atlántico

Comentarios